Los Cursos exploran en Robledo de Chavela la soñada detección de vida en otros planetas

Texto: Alberto Martín, Fotografía: Jesús de Miguel – 5 jul 2023 19:17 CET

   

Robledo de Chavela acoge por quinta ocasión un curso de verano de la Complutense para hablar del espacio. Y es que hablar del espacio en España, probablemente en el mundo, e incluso como llegó a afirmar su primera ponente, Eva  Villaver, “también en el universo”, es hablar de Robledo de Chavela. El motivo principal es que en sus inmediaciones se encuentran “las antenas”, como su recién elegido alcalde, Mario de la Fuente, recuerda que los vecinos del municipio denominan al Centro de Comunicación con el Espacio Profundo de Madrid -MDSCC, en sus siglas en inglés-, uno de los tres que la NASA -junto a los de Goldstone (California, Estados Unidos) y Canberra (Australia)- tiene instalados en el mundo. Pero, además, esta proximidad ha animado a los gestores municipales a convertir la localidad en polo de divulgación de la investigación espacial, encontrando en los Cursos de Verano de la Complutense su mejor aliado.

En esta ocasión, el curso -dirigido de nuevo por Carmen García y Carlos César Álvarez Nebreda– está dedicado a la “Exploración de espacios habitables fuera de la Tierra”, precisamente a lo que en buena medida se dedican “las antenas” instaladas en Robledo. La primera jornada, celebrada este 5 de julio en el Centro Cultural El Lisadero, ha conseguido reunir a tres de los principales expertos en estas investigaciones de nuestro país: Jorge Pla García, investigador del Centro de Astrobiología (CAB) CSIC-INTA y Research Scientist del Space Science Institute en Boulder, Colorado (EEUU), quien habló sobre el estudio de las atmósferas en astrobiología, clave a día de hoy para seleccionar exoplanetas candidatos a albergar vida; Isabel Herreros Cid, doctora en Físicas por la UCM, investigadora en el Centro de Astrobiología (CAB) CSIC-INTA y profesora en la Universidad Calos III de Madrid, quien ha participado en la misión DART, que consiguió desviar un asteroide, y Eva Villaver Sobrino, astrofísica también en CAB INTA-CSIC, nombrada hace apenas una semanas directora de la Oficina Espacio y Sociedad de la recién creada Agencia Espacial Española. Ella fue la encargada de inaugurar las sesiones y ofrecer, a ello se dedica, una explicación para todos los públicos del estado de la cuestión en la actualidad.

“Voy a empezar de bajón: No podemos a día de hoy detectar vida fuera de la Tierra con telescopios espaciales”. Villaver no quiere engañar. La ciencia y la tecnología en este campo han avanzado en los últimos años más que en todas las décadas anteriores de exploración espacial juntas, pero para lograr conocer si en algún planeta ya identificado o que se pueda identificar existe vida, aún nos falta… demasiadoNo obstante, “estamos en el camino”.

Villaver dedicó su ilustrativa ponencia a explicar cómo los astrofísicos están actualmente buscando planetas que pudieran albergar vida. Señaló que siempre se parte de la búsqueda de una estrella, porque está demostrado que todos los planetas surgen alrededor de una estrella. Hasta hace no demasiado se pensaba que todos los sistemas seguirían las mismas pautas que el solar (órbitas circulares en un mismo plano, con los planteas gaseosos alejados de la estrella y los rocosos, como la Tierra a no menos de 0,4 medidas astronómicas de ella); sin embargo la detección de 51Peg, un planeta gaseoso caliente, que valió a sus descubridores el Nobel de Física en 2019, echó por tierra aquella teoría.

De manera muy resumida, la directiva de la Agencia Espacial Española, explicó que los métodos de detección que se están utilizando están basados en la interacción de la radiación electromagnética con la materia; es decir, si en esta se refleja la luz, si la emite o la refracta. Basados en ello, se han desarrollado las técnicas de tránsitos, de velocidad radial -con la que se descubrió 51Peg-, y de microlensing. Ninguna es perfecta, todas tienen sus limitaciones, pero utilizándolas de manera coordinada permiten medir la masa y densidad de los planetas. En total se han caracterizado unos 5.000 planetas fuera del sistema solar, aunque solo unos 40 de ellos se han hecho por imagen directa. El principal problema es que estos planetas se han localizado junto a estrellas tamaño M (enanas rojas), ya que al ser las menos luminosas son más sencillas de aislar su brillo para detectar los planetas. Lo ideal sería buscar junto a estrellas del tamaño de nuestro Sol, pero para ello se precisará un tipo de telescopios con coronógrafos más potentes que los actuales, mucho más que el del revolucionario Telescopio James Webb, a pesar de que este ha supuesto un tremendo avanceEsos telescopios de nueva generación, a día de hoy, se encuentran en “fase de propuesta”.

El siguiente paso es tratar de saber cuáles de esos planetas caracterizados son candidatos a albergar vida. Como recordó Villaver, lo que se cree que hace un planeta habitable es la presencia de agua líquida en superficie, la presencia de una atmósfera de segunda generación (como la de la Tierra), que haya actividad volcánica y tectónica de placas para que vayan rellenando la atmósfera que van perdiendo, y, por resumir, la presencia de un campo magnético. La manera de conseguir detectar estas características en exoplanetas es la observación de sus atmósferas -para lo que también sería necesaria esa nueva generación de telescopios- y detectar en ellas, dicho de manera sencilla, picos en su composición que rompan el equilibrio químico, lo que sería resultado de la posible presencia en su superficie de agua, dióxido de carbono y de ozono. “En esto estamos a día de hoy. A partir de ahí… A soñar. No digo más”, concluyó Eva Villaver.

El curso tendrá su continuación este jueves 6 de julio con la visita de sus inscritos al MDSCC, desde donde podrán observar sus antenas, junto a su ex subdirector Carlos González Pintado -quien ha participado en todas las ediciones del curso, y que ha pasado a la historia por ser la primera persona que escuchó la voz de Neil Armstrong confirmando que el Eagle (el módulo lunar que se separó del Apolo 11) había tomado contacto con el suelo lunar en 1969- y acceder a su Centro de Visitantes, donde les recibirá el director del Centro, Moisés Fernández Álvaro.

Exposición en el RCU María Cristina sobre la vida microscópica en el universo

Durante la celebración de esta trigésimo sexta edición de los Cursos de Verano, en su sede principal del RCU María Cristina, se puede visitar la exposición “De la sima a las estrellas: vida microscópica en el universo”. La muestra artística ha sido realizada por el grupo SciArt-UCM de la Facultad de Bellas Artes, comisariada por los profesores Marta de Cambra y José Carlos Espinel, y el asesoramiento científico de Concha Herrero Matesanz.

La exposición combina dibujos, grabados, pinturas, esculturas y proyecciones audiovisuales. Con ellos se ilustran diferentes grupos de organismos microscópicos aparecidos entre el Arcaico (hace 4.000 millones de años) y el Mesozoico (66 millones de años), se aportan explicaciones científicas sobre ellas, y se combinan con interpretaciones artísticas de posibles organismos aparecidos en otros puntos del universo donde se piensa que podría haber surgido también la vida.

Los participantes en el curso, junto al alcalde y la concejal de Cultura de Robledo de Chavela
Carmen García, directora del curso, hizo una breve introducción a la jornada
Carlos César Álvarez, Carlos García Pintado, Carmen García, Jorge Pla e Isabel Herreros
Jorge Pla, del CAB CSIC-INTA
La concejal de Cultura de Robledo, Coral Muñoz, charla con algunos de los asistentes al curso
El RCU María Cristina acoge la exposición "De la sima a las estrellas"
Coco-cosmo-lito, de Javier Mañero
Volaverunt, de José Carlos Espinel
Litofanía de diatomeas, de Marta Milagros Pérez de Camino