La presidenta del grupo socialdemócrata en el Parlamento Europeo, Iratxe García, reclama que la guerra no cambie las prioridades del plan Next Generation

Texto: Alberto Martín, Fotografía: Jesús de Miguel –

La presidenta de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo, Iratxe García Pérez, ha advertido, en su participación en el curso “Next Generation EU”, incluido en la programación de los Cursos de Verano de la UCM, de que el continente está en una “situación muy delicada”, y que pese a la percepción social, sobre todo en los países más al Sur como España, de que el conflicto bélico en Ucrania está cerca de Europa, pero lo suficientemente lejos, sus “tentáculos llegan mucho más cerca de lo que podemos percibir”. La única buena noticia es que Europa, como hizo con la crisis de la Covid, se ha unido para apoyar no solo a Ucrania, política, financiera y humanitariamente, sino para defender la democracia, sus valores y su modo de vivir. “A Europa, los momentos de crisis la fortalecen como proyecto político”, aseguró la política socialista.

 

Más allá de esta visión positiva sobre la respuesta europea, la presidenta de los socialdemócratas europeos, reconoció que las consecuencias de la guerra a corto, medio y largo plazo son evidentes y muy preocupantes que, probablemente, el otoño traerá problemas de suministro de gas en varios países europeos, además de más alzas de los precios. Desde su grupo se ha lanzado la propuesta de celebrar a la vuelta del verano una cumbre social, en la que los presidentes de los veintisiete tomen medidas encaminadas a proteger a los más vulnerables. Según afirmó, la propuesta está siendo bien acogida. Ese tipo de medidas, de acuerdo con Iratxe García, como ya sucedió con la respuesta unitaria que se dio a la crisis de la Covid, son las que están acercando la Unión a la ciudadanía. A su juicio, mientras que las medidas de austeridad adoptadas en 2011 alejaron Europa del pueblo, la respuesta de apoyo al crecimiento a través de la financiación pública la han claramente acercado a una ciudadanía que reclama que sus políticos adopten decisiones que mejoren sus vidas.

 

Iratxe García mostró, no obstante, su decepción por la reciente decisión del Parlamento Europeo, apoyada por los grupos de derecha, de declarar verdes el gas y la energía nuclear. Según indicó, para lograr llegar a esa decisión, que supondrá un freno a las inversiones en renovables, se ha interpelado a la necesidad urgente de escapar de la dependencia energética de Rusia. Los socialdemócratas europeos, que votaron en contra de esta decisión, consideran que, al contrario, ahora debe ser el momento de apostar con mayor fuerza por las renovables y por la diversificación energética y, además, hacerlo “sin que la factura de la transición la paguen los más vulnerables, que sea una transición socialmente justa”, señaló.

 

La eurodiputada socialista también lamentó que la agresión rusa vaya a frenar los efectos del Next Generation EU, el ambicioso programa de modernización aprobado por los veintisiete para fortalecerse tras la pandemia. A su juicio, y al contrario de lo que “pretende la derecha, no hay que cambiar las prioridades. Ahora es más necesario que nunca apostar por un modelo más sostenible medioambiental y socialmente”. Iratxe García está convencida de que la respuesta europea a los efectos de la guerra debe ir en esa dirección. “Con la misma firmeza con la que respondimos a la crisis de la Covid, tenemos que asumir esta. Europa, y también los socialdemócratas, de todas las crisis hemos salido y normalmente más fuertes y con mayor capacidad de respuesta”, concluyó.



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